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Actualidad Universitaria

Investigadores andaluces han demostrado por primera vez cómo estos rasgos influyen en el comportamiento de las comunidades de matorrales ante un episodio de sequía extrema. Sus resultados proporcionan a los expertos una herramienta útil para prever las respuestas de estas especies a alteraciones climáticas similares


Investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS), en colaboración con el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), la Universidad de Córdoba y la Estación Biológica de Doñana, han evaluado por primera vez los efectos de un evento climático extremo en especies de matorrales a través del análisis de sus hojas, raíces, semillas y tallo. Sus resultados permiten a los expertos disponer de una herramienta útil para predecir la respuesta de esos ecosistemas a futuras variaciones ambientales y tomar medidas que ayuden a su conservación, gestión y mantenimiento.


Según los científicos, los episodios de clima extremos serán cada vez más frecuentes y de mayor intensidad. En concreto, para las próximas décadas, los expertos prevén un aumento de la temperatura, en torno a 2 o 3 grados, y un descenso de las precipitaciones de un 30 por ciento.


Para predecir la respuesta de las comunidades de matorrales a alteraciones climáticas, los investigadores han explorado si los cambios detectados en la cobertura vegetal y el reclutamiento de las diferentes especies, es decir, aquéllas que llegan a la edad adulta, están relacionados con ciertos atributos o rasgos de la planta, como las hojas, raíces, semillas y tallos.


Los expertos señalan que la mayoría de trabajos que abordan los efectos de eventos climáticos extremos en las especies vegetales utilizan una aproximación demográfica. Ésta consiste en cuantificar las tasas de mortalidad y reclutamiento de las plantas en respuesta a las nuevas condiciones climatológicas.


El enfoque funcional, por su parte, se centra en el análisis de ciertos atributos de las plantas, tanto aéreos, por ejemplo, hojas, semillas y tallo, como subterráneos, la raíz. “Los estudios que relacionan el comportamiento de las plantas ante episodios climáticos extremos, como eventos de intensa sequía, están centrados mayoritariamente en el análisis de rasgos aéreos de la planta, siendo muy escasos aquellos que consideran también su sistema radicular”, explica a la Fundación Descubre uno de los coautores de esta investigación, Ignacio Pérez Ramos, del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología, centro adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).


Los científicos han aplicado ambas aproximaciones, funcional y demográfica, al estudio de los cambios acaecidos en una comunidad de matorrales del Parque Natural de Doñana en respuesta a un evento climático que se produjo en 2005. “Ese año se registraron temperaturas muy bajas en invierno y precipitaciones muy por debajo de la media. Éstas dos situaciones de estrés climático afectaron de manera dramática a la vegetación del ecosistema de Monte Blanco de Doñana, a pesar de tratarse de matorrales especialmente adaptados a la sequía”, indica el investigador.


Los resultados demostraron, en primer lugar, que no todas las especies de matorrales responden de manera similar sino que había unas especies más afectadas que otras. Y, en segundo lugar, que estas diferencias están marcadas por los distintos rasgos funcionales de las plantas.


Semilla, agua y raíces
De esta forma, las especies más resilientes o con más capacidad de recuperación fueron las de simiente más grande y una mayor eficiencia en el uso del agua. “Una semilla de mayor tamaño contiene mayor cantidad de reservas, confiriéndole a la planta un mayor grado de independencia del medio, al menos durante las primeras fases de su ciclo de vida. Se supone que, en condiciones estresantes, cuando la disponibilidad de recursos del suelo es menor, aquellas plantas que procedan de semillas más grandes se verán más favorecidas frente a las de menor tamaño, que son más dependientes de esos recursos”, indica el investigador.


Por otra parte, para comprobar qué especies de matorrales aprovechan mejor la escasez de agua y, en consecuencia, se adaptan mejor a la sequía, los expertos realizaron la prueba del carbono 13. Éste consiste en un análisis químico que determina la cantidad de este elemento químico en la hoja en comparación con el carbono 12. “Las especies de plantas con valores más negativos de carbono 13 son consideradas más eficientes y conservativas en el uso del agua”, aclara Pérez Ramos.


La capacidad de adaptación de las especies también está relacionada con algunos rasgos cuantificados a nivel de la raíz. "Las especies de plantas con raíces de mayor densidad y diámetro son generalmente más conservativas, menos derrochadoras, en el uso del agua, a expensas de tener un crecimiento más lento. Tener hojas y raíces más esclerófilas, es decir, con tejidos de mayor densidad, parece ser una estrategia muy recurrente entre las especies leñosas mediterráneas para combatir la escasez de agua y nutrientes", asevera el experto.


Resultados demográficos
El estudio, cuyos resultados se recogen en el artículo ‘Climatic events inducing die-off in Mediterranean shrublands: are species’ responses related to their functional traits?’, publicado en la revista Oecologia, se completa con una valoración demográfica. Para ello los investigadores analizaron la cobertura vegetal del suelo e identificaron los distintos tipos de matorral, diferenciando la proporción de cobertura verde o viva frente a la seca.


Los expertos también cuantificaron el número de plántulas o nuevos nacimientos de las distintas especies. "La sequía de 2005 redujo la cubierta vegetal en un 50 por ciento en tres de las especies más comunes. La cifra es alarmante. Si, además, sabemos que estos matorrales están especialmente adaptados a la sequía, el dato es devastador", afirma el investigador.


Recogida de datos a largo plazo
Para analizar todos estos cambios, los expertos recogieron datos a lo largo de varios años. Así, las primeras informaciones se recabaron en 2007 ya que, según los científicos, cuando sucede un evento climático extremo como una sequía de gran intensidad, la vegetación no responde de forma rápida sino que conviene dejar pasar, al menos, un ciclo reproductivo completo para detectar las consecuencias más importantes.


Las mediciones se repitieron en 2013 con la idea de establecer una comparación y determinar la capacidad de recuperación o resiliencia de la comunidad vegetal. “Después de seis años, la composición de las especies varió ligeramente pero la cobertura de la vegetación se restableció casi por completo. En general, la comunidad de matorrales del área de estudio fue bastante resiliente”, señala el investigador.


Tras finalizar este proyecto, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, el experto continuará con el análisis de los efectos del cambio global en uno de los sistemas más característicos de Andalucía occidental, la dehesa. Para ello, volverán a utilizar el enfoque funcional que, como novedad, se aplicará no sólo a las comunidades de plantas sino también a los microorganismos del suelo que interactúan con ellas.


Francisco Lloret, Enrique G. de la Riva, Ignacio M. Pérez-Ramos, Teodoro Marañón, Sandra Saura-Mas, Ricardo Díaz-Delgado, Rafael Villar. ‘Climatic events inducing die-off in Mediterranean shrublands: are species’ responses related to their functional traits?’. Oecologia (2016). http://dx.doi.rog/10.1007/s00442-016-3550-4

Publicado en Ciencia

La Facultad de Ciencias de la Universidad de Córdoba ha sido la anfitriona del I Encuentro de Decanos Andaluces de Ciencias Ambientales organizado por el Colegio Profesional de Licenciados y Graduados en Ciencias Ambientales de Andalucía (COAMBA), que se ha celebrado en el Edificio de Gobierno del Campus de Rabanales.

Publicado en Vida Académica


El ciclo está dirigido a titulados en ingeniería agronómica o de montes, biología, ambientales y se desarrollará desde enero a abril de 2016

Con el fin de contrarrestar las carencias de formación universitaria especializada en materia de sanidad vegetal, la Universidad de Córdoba, el Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3 y el CSIC ponen en marcha la tercera edición del curso de experto para la formación continua en sanidad vegetal de asesores en gestión integrada de plagas. El ciclo está dirigido a titulados universitarios en ingenierías agronómica o forestal tanto superior como técnica y a graduados en ciencias biológicas o ambientales y se desarrollará entre enero y abril de 2016. La formación abre la puerta a acreditarse como asesores por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) en gestión integrada de plagas.

Publicado en Cursos
Lunes, 05 de Octubre de 2015 09:02

Jornadas de ambientólogos en el Rectorado

El Rectorado de la Universidad de Córdoba ha sido este fin de semana el escenario del IV Encuentro Andaluz de Personas Emprendedoras del Sector Ambiental y el III Triatlon del Empleo Verde, organizado por el Colegio Profesional de Licenciados y Graduados en Ciencias Ambientales de Andalucía (Coamba), en su afán por potenciar la cultura emprendedora y favorecer el autoempleo dentro de la economía verde. El  acto inaugural contó con la presencia de José Carlos Gómez Villamandos, rector de la Universidad de Córdoba; José Gregorio Fiscal López, consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía; Manuel Barrera Viera, presidente del Colegio Profesional de Licenciados y Graduados en Ciencias Ambientales de Andalucía; y David Fernández Caldera, vicepresidente Primero Técnico del Colegio de Ambientólogos de Andalucía (COAMBA).

Programa docente incluido en los Training Network Courses del Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3


La cerveza y el vino son las bebidas alcohólicas más consumidas en España. La oferta en el mercado es cada vez más variada. Para impulsar nuevos productos comerciales que atraigan al público, es necesario ser innovador en las fases de elaboración. La Escuela Internacional de Doctorado en Agroalimentación del ceiA3, con la colaboración de Santander Universidades, ha organizado hasta el 25 de julio en Córdoba un programa docente en el marco de sus Training Network Courses con el que acerca a graduados de carreras científicas como Biología, Química o Ciencias Ambientales los planteamientos más novedosos en la producción de cerveza y vino. El objetivo del curso es dotar a los profesionales de un conocimiento aplicable en el mundo laboral.

Publicado en Vida Académica


Un curso en el campus de Rabanales acerca técnicas para anticiparse a la muerte de los árboles a alumnos y profesionales del sector forestal

El Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario ceiA3 acerca técnicas de vanguardia a alumnos y profesionales del sector forestal desde el 15 al 19 de junio para adelantarse a problemas de los árboles que les ocasiona su muerte. Esta generación de herramientas se engrana en programas de teledetección y permiten adelantarse al decaimiento forestal, el proceso por el que el árbol va muriendo. La teledetección es un conocimiento de vanguardia empleado actualmente en la investigación científica y puede ser útil como herramienta para organizaciones dedicadas a la gestión de masas forestales y en la producción de madera.

Más de veinte personas, alumnos de titulaciones vinculadas con la gestión forestal como Ingeniería de Montes, Ciencias Ambientales y Biología, y profesionales del sector, participan en el ciclo, que forma parte de los Training Network Courses del ceiA3. El curso se celebra en el campus de Rabanales de la Universidad de Córdoba. Como profesores participan especialistas de las universidades de Córdoba, Edimburgo, Swansea (ambas del Reino Unido) y Técnica de Múnich (Alemania).

“Los árboles empiezan a morir antes de mostrar síntomas visuales”, explica José Luis Quero, profesor del Departamento de Ingeniería Forestal de la UCO, “pero gracias a la teledetección podemos conocer esos síntomas y diseñar estrategias de gestión para frenar o ralentizar este proceso de decaimiento forestal”.

La teledetección comprende el uso de cámaras térmicas e hiperespectrales en avionetas. A través de vuelos pilotados, los científicos conocen in situ y en directo tanto los diferentes grados de temperatura de los árboles como la conducta estomática y la fotosíntesis de estos vegetales. Las variables observadas permiten ser valoradas en tiempo real e iniciar un tratamiento sobre el terreno. Aunque actualmente se requieren aeroplanos con piloto, se prevé que en el futuro sean substituidos por drones o satélites.

El curso está dividido en tres apartados. Rocío Hernández Clemente, investigadora Marie Curie en el Departamento de Geografía de la Universidad de Swansea y experta en teledetección, proporciona la capacidad práctica para extraer información de los sistemas de teledetección. Carmen Morales, investigadora de Patología Forestal en la Universidad Técnica de Múnich, aborda los agentes bióticos (fundamentalmente oomicetos) que afectan en el decaimiento forestal. Maurizio Mencuccini, catedrático de Ciencias Forestales en la Universidad de Edimburgo, proporciona una visión global del decaimiento forestal y cómo el cambio climático está afectado a las plantas.

Publicado en Cursos
El certamen lo convoca la Universidad británica de Reading que alberga uno de los centros de investigación de suelos más prestigiosos del país

La fotografía “Bosque de Olivos”, realizada por Mª Luisa Fernández Romero, estudiante de doctorado del Departamento de Química Agrícola y Edafología de la Universidad de Córdoba,  ha obtenido el primer premio de la “Soil Research Photographic Competition” convocada por la Universidad de Reading (Reino Unido), donde se encuentra uno de los centros de investigación de suelos más prestigiosos del país y donde la estudiante cordobesa está realizando una estancia de seis meses.
Publicado en Vida Académica


El pasado sábado se celebró en el salón de actos Juan XXIII del Campus Universitario de Rabanales la ceremonia de graduación del alumnado de las titulaciones de la Facultad de Ciencias (Biología, Bioquímica, Ciencias Ambientales, Física y Química), en el que se procedió a la imposición de insignias y becas a las promociones 2005-10. En el acto intervinieron el Decano del centro, el Rector  y los representantes de los estudiantes. Tuvo lugar también, la entrega de diplomas acreditativos de los Premios Extraordinarios de Licenciatura del curso 2008-2009, y la entrega de medallas conmemorativas a los profesores con 25 años de docencia en la Facultad de Ciencias. Durante el Acto intervino el “Grupo de Cámara de Córdoba”, cerrando el mismo con el Gaudeamus Igitur.
Publicado en Vida Académica